Los veracruzanos llegan animados por grupos de familias, amigos, compañeros, desde temprano a la puerta del muelle T para subir a la embarcación, sin importar el sol que calienta el ambiente y que una vez abierta la puerta, la fila para entrar sólo puede crecer. La alegría natural e inacabable con la que los jarochos hacen antesala con pláticas sobre las historias que han escuchado de la organización, no dejan de sorprendernos; pues a pesar de la espera bajan aún más alegres por haber tenido la oportunidad de recorrer el corazón navegante de este movimiento ambientalista mundial, del que ya son parte.

Hace un año pudimos expresar la voz de muchos ciudadanos con un breve pero contundente mensaje desplegado en la histórica Torre de Pemex Refinería: “Saving Mexico?”, en referencia a la portada de la revista Times con la imagen de Enrique Peña Nieto, quien mantiene la dependencia a los hidrocarburos. En contraste con la reacción de las autoridades locales quienes abrieron un proceso de casi un año; encontramos en la gente del puerto el apoyo necesario para liberar de todo cargo a los activistas detenidos.

Contrario al ánimo positivo de la gente, Veracruz tiene 349 pozos activos de fracturación hidráulica –fracking-, 172 en Papantla, el 1.8 millones de personas no tienen acceso al agua en sus viviendas, se proyectan 113 nuevas hidroeléctricas y 21% del agua es destinada a la industria. Las autoridades responden a las protestas con hostigamiento y represión, que puede ir desde detenciones arbitrarias y que en el caso de Noé Vásquez llegó hasta la muerte.

Sin embargo, aun con el escenario complicado para los ambientalistas locales, Veracruz también es el territorio donde nace el son jarocho, donde el arpa, la jarana y la marimba se tocan con ritmos inconcebibles en otra parte del mundo, es la tierra de la que surge la vainilla, capital del mejor café y donde la felicidad aprendió a multiplicarse. 

Nosotros llegamos en el Esperanza confiando en que es lo mismo que traíamos a esta ciudad; pero como cada vez que Greenpeace los ha visitado, somos nosotros quienes regresamos llenos de motivación para hacer mejores cosas, porque en Veracruz sabemos que hay gente luchando para que la realidad que hasta ahora los afecta pueda cambiar gracias al poder que tiene su voz. Únete a esa voz.

En fin, razones para volver nos sobran, porque la gente de este puerto nos alimenta el espíritu y nos recuerda que la Esperanza es para compartirse, los problemas para resolverse, las soluciones para impulsarlas, la música para revivirnos y el amor por el planeta para mantenernos unidos.